Por qué va lento el wifi de la oficina y cómo arreglarlo
Las causas más habituales del wifi lento en una oficina, cómo comprobar si el problema es la red o la línea y qué arreglos funcionan, de los más sencillos a los más completos.

El wifi de una oficina suele ir lento por cinco motivos: un único router del operador intentando cubrir todo el local, puntos de acceso mal situados o conectados con repetidores, canales saturados por las redes de los vecinos, demasiados dispositivos en el mismo aparato o equipos antiguos que frenan a los demás. A veces el wifi lento ni siquiera es culpa del wifi y el cuello de botella está en la línea de internet. Lo primero es averiguar cuál de estos casos es el tuyo.
Primero, descarta que sea la línea de internet
Coge un portátil, conéctalo por cable directamente al router y haz una prueba de velocidad. Repite la prueba por wifi, sentado junto al router, y luego en el puesto más alejado. Con esas tres medidas ya tienes media respuesta:
- Si por cable también va lento, el problema está en la línea, en el router o en algo que consume el ancho de banda (una copia a la nube, una actualización masiva, una cámara subiendo vídeo).
- Si por cable va bien y por wifi junto al router también, pero lejos se hunde, es un problema de cobertura.
- Si va mal incluso junto al router, piensa en interferencias, en saturación del aparato o en un router que no da para más.
Haz la prueba a distintas horas. Un wifi que va bien a las ocho de la mañana y mal a las once suele estar saturado, no mal cubierto.
Causas habituales del wifi lento en una oficina
El router del operador lo hace todo
El router que instala la operadora está pensado para una vivienda. Funciona, pero en una oficina con veinte personas, impresoras, teléfonos IP y móviles conectados se queda corto en cobertura y en número de conexiones simultáneas. Además, suele estar en el rincón donde entró la fibra, que casi nunca es el centro del local.
Repetidores en lugar de puntos de acceso cableados
Los repetidores inalámbricos reciben la señal y la vuelven a emitir por el aire, así que parte del ancho de banda se va en ese ir y venir. Sirven para salir del paso en una casa. En una oficina, la solución estable es llevar cable de red hasta cada punto de acceso. Los sistemas en malla funcionan mejor que los repetidores clásicos, pero también rinden más cuando los nodos están cableados.
Canales saturados y la banda equivocada
En un edificio de oficinas o en un polígono, cada empresa tiene su wifi y todas compiten por los mismos canales. La banda de 2,4 GHz tiene muy pocos canales que no se pisen entre sí y es la más castigada.
| Banda | Alcance | Velocidad | Interferencias | Uso recomendado |
|---|---|---|---|---|
| 2,4 GHz | Mayor, atraviesa mejor las paredes | Baja | Muchas | Sensores, impresoras antiguas, dispositivos sencillos |
| 5 GHz | Media | Alta | Pocas | Portátiles y móviles de trabajo |
| 6 GHz (wifi 6E y 7) | Menor | Muy alta | Muy pocas | Salas con muchos usuarios y equipos compatibles |
Demasiados dispositivos en el mismo punto de acceso
Cada punto de acceso reparte su tiempo de emisión entre todos los aparatos conectados. Una sala de reuniones con quince portátiles y quince móviles pide un punto de acceso propio aunque la cobertura sea buena.
Equipos antiguos que frenan a todos
Un portátil viejo o una impresora que solo habla estándares antiguos ocupa el aire durante más tiempo para enviar la misma información. Si hay varios, el resto de la oficina lo nota. A veces basta con pasar esos equipos a cable o a una red separada.
Cómo arreglar el wifi de la oficina
Ordenamos las soluciones de menor a mayor inversión. No siempre hace falta llegar al final de la lista.
- Cambia la ubicación del router o del punto de acceso: en alto, lejos de armarios metálicos y lo más centrado posible.
- Separa las bandas o activa el reparto automático para que los equipos modernos usen 5 GHz.
- Elige los canales a mano si el equipo lo permite, mirando antes cuáles usan los vecinos.
- Actualiza el firmware del router y de los puntos de acceso.
- Pasa a cable todo lo que no se mueve: ordenadores de sobremesa, impresoras, el servidor, los teléfonos fijos.
- Crea una red de invitados separada para visitas y móviles personales.
- Sustituye repetidores por puntos de acceso profesionales cableados, gestionados desde una única consola, con la misma red en toda la oficina para que los portátiles cambien de punto sin cortes.
Los últimos pasos implican comprar material y, a menudo, tirar cable. Aquí sí recomendamos invertir en puntos de acceso y switches de gama profesional: la diferencia con los domésticos está en cuántos usuarios aguantan, en la gestión centralizada y en las actualizaciones de seguridad.
Cuándo hace falta un estudio de cobertura
Pongamos un despacho en Sabadell instalado en un piso antiguo del centro, con muros de carga gruesos y tres despachos al fondo. Ahí no sirve poner un aparato más potente en el recibidor: la señal no pasa. Antes de comprar nada conviene medir la cobertura habitación por habitación y decidir cuántos puntos de acceso hacen falta y dónde. Esa medición es el punto de partida de cualquier proyecto de redes y wifi para empresas bien planteado.
Lo mismo ocurre en naves y almacenes, donde las estanterías metálicas y la mercancía cambian la cobertura según el día. En empresas industriales solemos separar además la red de las máquinas de la red de oficina, por rendimiento y por seguridad.
Si vas a renovar la red, aprovecha para revisar también el equipo que la protege. En el artículo sobre qué mirar al elegir un firewall para la empresa explicamos por qué conviene que la red de invitados y la de trabajo no se vean entre sí.
En TICB2B revisamos la red en la oficina, medimos la cobertura y te proponemos por escrito qué cambiar y en qué orden, empezando por lo que no cuesta dinero. Si el wifi te está haciendo perder tiempo, pídenos una revisión de la red y el wifi.
Preguntas frecuentes
Puede ayudar en un caso puntual, pero no es una buena solución estable. El repetidor reenvía la señal por el aire y parte de la capacidad se pierde en ese salto, así que la zona que cubre va más lenta. En una oficina funciona mejor un punto de acceso conectado por cable de red, gestionado junto con el resto.
Depende de la superficie, de los muros y de cuántos dispositivos se conectan a la vez, así que no hay una cifra fija. Una oficina diáfana pequeña puede ir bien con uno, y un piso antiguo con varias estancias puede necesitar varios. Lo correcto es medir la cobertura en el local antes de comprar y situar cada punto donde se trabaja.
Sí, siempre. Una red de invitados separada permite dar internet a visitas, proveedores y móviles personales sin que vean los ordenadores, el servidor ni las impresoras de la empresa. Además, puedes limitar su velocidad para que no consuma la línea. La mayoría de puntos de acceso profesionales la permiten configurar sin coste adicional.


